miércoles, 26 de marzo de 2014

El Museo de la Pasión en el programa "El Añafil"

Cabra Noticias, emite esta Cuaresma el programa cofrade "El Añafil". 

Dirigido y presentado por Juan M. Valverde, hace un recorrido por las cofradías y la Semana Santa de Cabra, mesas redondas y noticias cofrades de relevancia. 

El capítulo 6, del programa cofrade de cuaresma "El Añafil" de Cabra Noticias está dedicado al Museo de la Pasión de la Fundación Aguilar y Eslava:


lunes, 17 de marzo de 2014

Calvarios y calaveras

La historia del arte nos muestra en ocasiones una calavera humana al pie del Crucificado que, generalmente, se interpreta como representación de la muerte, pero que en realidad se trata de un símbolo de profundos contenidos teológicos y que incluso fue motivo de controversia entre antiguas leyendas medievales.

La representación artística de “la calavera de Adán” aparece por primera vez en el siglo IX, y desde entonces se repite en la pintura y también, aunque menos, en escultura, aludiendo por tanto no sólo al Gólgota, lugar de la calavera, o al triunfo sobre la muerte, sino precisamente a la presencia de Adán bajo el Calvario.

A continuación, reproducimos algunas pinturas y grabados sobre este símbolo que tuvo tanta repercusión en la literatura medieval y en la historia del arte cristiano con toda su carga teológica y poética...

Duccio (Medievo)

Crivelli (Renacimiento)

Giotto (Renacimiento)

Signorelli (Renacimiento)

Mantegna (Renacimiento)

Schongauer (Renacimiento)

Berruguete (Renacimiento)

Antonio del Castillo (Barroco)

Diego Velázquez (Barroco)

martes, 7 de enero de 2014

"In ara coeli" la visión del emperador César Augusto

Visión del emperador César Augusto.
Óleo sobre lienzo (Siglo XVIII)
Sacristía del Real Santuario de María Santísima de Araceli.
Lucena (Córdoba)


Una antigua leyenda medieval cuenta que el día en que nació Jesús en Belén, el emperador César Augusto se encontraba en una de las siete colinas de Roma, concretamente en la conocida como del Campidoglio o Capitolina. En aquel lugar turbado por la decisión del Senado de tributarle honores divinos, pidió consejo a la Sibila Tiburtina, la cual, vaticinó que desde el cielo descendería “el Rey de los siglos”. Atento a la profecía, Augusto observó un torrente de luz deslumbrante y se le apareció una mujer con un niño en los brazos sobre un trono dorado resplandeciente como el Sol,  mientras una voz misteriosa proclamaba “este es el altar del Hijo de Dios”. 

Después de aquella visión, el propio emperador ordenaría construir un ara en aquel ligar, que tiempo más tarde pasaría a llamarse "Altar del Cielo" (Ara Coeli) y considerarse como la primera "noticia" en la Roma pagana del nacimiento de Jesús.

Sobre las ruinas los restos del aquel primer altar romano, se asentaría  una abadía bizantina mencionada en el año 574. En el siglo IX, la iglesia fue entregada primero a la orden benedictina, y posteriormente  a los franciscanos en el siglo XIII. Durante la Edad Media, esta iglesia se convirtió en el centro de la vida civil y religiosa de la ciudad. 

Por otra parte, a principios de 1562, según cuenta la tradición, estando en Roma en labores diplomáticas  don Luis Fernández de Córdova y Pacheco, alcaide de los Donceles, marqués de Comares y señor de Lucena, visitó aquel templo y quedó embelesado por la belleza del icono venerado en la basílica de Santa María "in Ara Coeli”, la "Madonna di Aracoeli”. Tanto fue así que decidió encargar una imagen de la Virgen María bajo la advocación de Araceli, que significa Altar del Cielo y que fuera llevada desde Italia por mar hasta el puerto de Alicante, y de allí, hasta la Sierra de Aras.




Este acta municipal de fecha 27 de abril de 1562, en la que consta el acuerdo de que se preparen las “caxas de atambores” para salir a recibir la Imagen de Nuestra Señora de Araceli, sería el primer vestigio documental de la presencia de la imagen de la Virgen de Araceli en la ciudad de Lucena, que aquel mismo día la proclamó su Patrona y Protectora, y por lo que recientemente (2012) celebró su 450 aniversario con un año jubilar.


jueves, 8 de agosto de 2013

Nuevo relicario del Santo Sepulcro



Gracias a la generosidad de Fray Guiilermo Triano Luna, el Museo de la Pasión de Cabra dispondrá próximamente de una nueva e interesante pieza: un relicario con un fragmento de piedra del Santo Sepulcro de Jerusalén.

El nuevo relicario es una pieza de orfebrería en bronce con pie de madera que aloja en su interior un fragmento de  piedra de varios centímetros procedente del Santo Sepulcro de Jerusalén, lacrado, sellado y con el correspondiente sello de autenticidad expedido por el Custodio y el Secretario General de Tierra Santa, ambos de la comunidad franciscana encargada de los Santos Lugares de Jerusalén.

Se trata de un fragmento de piedra "malaki" tambien llamada "piedra real" original de la Tumba de Jesús. Un tipo litológico de piedra caliza blanca y cristalina gruesa, que se encuentran en las colinas de Judea en Israel y Cisjordania y que se ha utilizado en la arquitectura tradicional de Jerusalén desde la antigüedad, especialmente en el periodo herodiano. 


Este tipo de piedra es también popularmente conocida como "piedra de Jerusalén" y las excavaciones arqueológicas de la segunda mitad del siglo XX han demostrado que en los Santo Lugares que coinciden con el Calvario y el Sepulcro existió una cantera para la extracción de esta piedra caliza, y que cuando se abandonó se utilizó para pequeños huertos y la excavación de tumbas familiares, una de las cuales sería propiedad de José de Arimatea, donde se depositó el cuerpo de Jesús.

La basílica del Santo Sepulcro es un santuario religioso del Cristianismo, situado en la ciudad de Jerusalén que se encuentra bajo la custodia de diversas confesiones cristianas, entre ellas, los greco-ortodoxos, católicos romanos y armenios.

La Fundación Aguilar y Eslava agradece desde aquí al franciscano egabrense Fray Guillermo Triano Luna la cesión de esta interesante reliquia que forma parte de una donación con otras piezas y documentos, que podrán ser vistos en el Museo de la Pasión de Cabra. Y con el reconocimiento a la labor que desde hace siglos hacen los franciscanos en Tierra Santa donde además de atender a los peregrinos y de asegurar el culto en los santuarios, atienden a los católicos de la Tierra de Jesús. 

domingo, 28 de julio de 2013

La leyenda del diluvio y la calavera de Adán


 La historia del arte nos tiene acostumbrados a mostrarnos una calavera humana al pie del Crucificado que el gran público, generalmente, interpreta como un simple símbolo de la muerte, sin percatarse de que en realidad se trata de un símbolo de profundos contenidos teológicos y que fue motivo de controversia entre antiguas leyendas.

Nuestro amigo y colaborador Ángel Urbán, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba (UCO) nos ha remitido una separata de ALFINGE, Revista de Filología de la UCO (nº 11/ Córdoba, 1999) que recoge su artículo titulado: Adán en el anónimo "Liber de ortu te obitu patriarcharum".  Un interesantísimo trabajo que expone el análisis de un tema clásico en la exégesis medieval y el pensamiento de los Padres de la Iglesia: el origen de Adán, la edad con la que murió y el lugar de su sepultura.

Para este análisis el profesor Urbán, toma como referencia un curioso libro sobre el nacimiento y muerte de los patriarcas ("De ortu et obitu patriarcharum") escrito hacia el año 780 y que durante algún tiempo se atribuiría a San Isidoro de Sevilla.



Y es que desde el Génesis, se sabe que Adán fue creación directa de Dios y por tanto carece de genealogía, y también que sería el primer hombre que recibió sepultura en la tierra  al morir con exactamente 930 años, una edad que pasaría a la mayoría de los apócrifos del Antiguo Testamento, siempre con la precisión de que "mil años son como un día para Dios".

Pero el capítulo más interesante de este libro y el que más literatura ha reunido en este tema, sin duda, es el de la sepultura de Adán.


La mayoría de las leyendas medievales suelen desarrollar dos versiones diferentes de esta misma historia. Una que se señala que Adán y Eva fueron enterrados cerca de Hebrón en Palestina, en el mismo lugar que posteriormente serían enterrados los patriarcas de Israel: Abrahan, Isaac y Jacob con sus respectivas esposas. Frente a otra que refiere que la sepultura de Adán se encontraría en  Jerusalén, precisamente en el Monte Calvario también llamado Gólgota, donde moriría siglos después Cristo crucificado.

La primera versión en la que Adán estaría enterrado en Hebrón, es la más aceptada por el pensamiento patrístico (S. Isidoro, S. Agustín...); y que sin embargo, tendría su origen en una confusión de textos del Antiguo Testamento que pasaría a la Biblia Vulgata, que consistiría en lo siguiente: los patriarcas de Israel fueron enterrados en Hebrón, cuando primitivamente se llamaba Villa Arbá, topónimo que se refiere al nombre del "hombre más alto" (gigante: adam maximus) de la tribu de los anaquitas. La confusión vendría porque el término "adam" se utilizaba como genérico de "hombre", siendo tomado en sucesivas interpretaciones como nombre propio (Adán), dando lugar a la leyenda de que Adán (el primer hombre) se encontraba enterrado en el mismo sitio donde posteriormente lo fueron los patriarcas judíos.

La segunda versión, menos erudita, sitúa la sepultura de Adán en Jerusalén, concretamente en el Gólgota o Calvario donde fuera crucificado Jesús de Nazaret, para ello se basó en creencias populares de proveniencia hebrea, que se vieron reforzadas por un claro simbolismo teológico, el muerto en la cruz redimiría con su sangre el pecado del mundo personificado en los restos de Adán y su calavera.

La mayoría de referencias medievales sobre este asunto se reparten entre estas dos leyendas. Pero sucede en la tradición, que este tipo de interpretaciones o leyendas, muchas veces, son contradictorias. En este caso, claramente, la sepultura de Adán en Hebrón excluiría automáticamente que pudiera ser en Jerusalén, y viceversa.



El interés de "Liber de ortu te obitu patriarcharum", según el estudio del profesor Urbán, estribaría en que sería un claro intento de conciliar ambas leyendas recurriendo para ello a un suceso increíble y según el cual, estando enterrados los huesos de Adán en Hebrón, serían las aguas del diluvio universal las que arrastrarían su calavera hasta Jerusalén a lo alto del Monte Calvario. De esta forma el anónimo medieval pretendió crear una nueva leyenda que conciliara las dos anteriores.

Sin embargo, la leyenda del diluvio y la calavera de Adán apenas arraigaría en la tradición cristiana, a pesar de que no suponía nuevas implicaciones o relaciones teológicas (o precisamente por ello).

Así que siendo un intento loable de compaginar que los restos de Adán pudieran pasar de Hebrón a Jerusalén, lo cierto y verdad es que apenas tuvo repercusión en la literatura medieval posterior y aunque pretendió ser un puente entre las leyendas anteriores, solo quedó en una bonita pero olvidada historia...

Salvador Guzmán
 

domingo, 2 de junio de 2013

La Hermandad Universitaria de Córdoba visita el Museo de la Pasión


El pasado viernes 31 de mayo de 2013 recibimos en el Museo Aguilar y Eslava la visita oficial de la Hermandad Universitaria de Córdoba, encabezada por su Hermano Mayor D. Miguel Rodríguez-Pantoja, su Vice-Hermano Mayor, D. Alberto Villar Movellán, ambos catedráticos de la Universidad de Córdoba (UCO); así como el sacerdote D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil, Canónigo Arcediano del Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba y Rector de la Iglesia del Juramento de San Rafael, templo donde radica esta cofradía cordobesa y donde se ubica la portentosa imagen del Crucificado sindónico obra de Juan Manuel Miñarro López (2010).

El grupo de la Hermandad Universitaria estaba formado por una docena de personas que se desplazaron hasta nuestra ciudad para visitar especialmente el Museo de la Pasión y la exposición ESCULTURA “Del Señor de las Penas al Hombre de la Sábana Santa” de J.M. Miñarro. Los cofrades cordobeses siguieron las explicaciones que el Presidente de la Fundación y Director del Museo, Salvador Guzmán les fue dando sobre la historia del centro educativo así como los pormenores de las piezas expuestas en las dependencias del museo.


A su finalización, el Hermano mayor de la cofradía Universitaria y el profesor Movellán hicieron entrega de unos recuerdos a la Fundación Aguilar y Eslava, entre los que se encuentra un  relicario que contiene unos trozos de cedro del embón en que se talló el Santo Cristo de la Universidad de Córdoba, y que será expuesto próximamente en el Museo de la Pasión.

La Hermandad Universitaria de Córdoba tiene su origen  en 1989 cuando  bendijo a su primera titular, Nuestra Señora de la Presentación. El fallecimiento en accidente de su fundador detuvo el proyecto, hasta que lo retomó un grupo de profesores. En 2006, lograron su aprobación definitiva y unos meses después, el Jueves de Pasión de 2007, salía por primera vez en andas la Virgen de la Presentación, que en 2008 estrenó su paso actual. En 2009 salieron por primera vez los nazarenos. En 2010 se bendijo al Cristo de la Universidad, la impactante imagen de Juan Manuel Miñarro, que salió por primera vez en el Jueves de Pasión de 2011. Y  para el año 2014, tienen previsto participar por primera vez en los días centrales de la Semana Santa Cordobesa.


martes, 21 de mayo de 2013

Nuevos relicarios en la exposición de La Sábana Santa de Sevilla




El pasado miércoles 8 de mayo se presentaban en la Exposición de la Sábana Santa que se está desarrollando en las salas del Antiquarium de Sevilla, tres relicarios que contienen  fibras y trozos de lienzo de la Síndone de Turín.


 El primero de los relicarios perteneció al Cardenal Colonna del siglo XVII (1560-1608), y los otros fueron propiedad de los Papas, Clemente XII (1730-1740) del siglo XVIII y a Benedicto XIV (1740-1758) también del siglo XVIII, ambos sellados con sus correspondientes sellos papales.

En la presentación de estos valiosos relicarios, que corrió a cargo del comisario y productor de la muestra, Álvaro Cruz y del profesor, Juan Manuel Miñarro, se pudieron observar con detalle las reliquias mediante un microscopio óptico, donde se pudieron comprobar las características del Linum usitatissimum, un tipo de lino más fino y caro con un patrón espiga siendo todo esto coincidente con las características de la Sábana Santa, y presentando los restos de tejido un buen estado de conservación.

Esta piezas formaran ahora parte de la muestra y estarán expuestas hasta la finalización de la misma prevista para el próximo 28 de junio, y cabe destacar que son piezas únicas y estarán custodiadas con la debida seguridad.

Al acto asistieron el presidente y miembros del Consejo General de Hermandades, miembros de Hermandades y otros representantes de la sociedad sevillana, además de medios de comunicación.